domingo, 7 de octubre de 2012

LA SALVACIÓN - II


LA SALVACIÓN 

(segunda parte)



La oración de Fe

La oración de Fe es una práctica común en la iglesia tradicional de hoy en día, pero ¿puede realmente una oración salvar a una persona? La oración de Fe es el principal objetivo que persiguen los cristianos cuando salen a evangelizar, y mientras más personas la hagan, más efectiva es la cruzada evangelística. Pero la realidad es un poco distinta.

La oración de Fe realmente no tiene ningún antecedente bíblico. No encontramos en la palabra que haya sido practicada por Jesús, Juan el Bautista o por los apóstoles. Quienes la predican toman el versículo de Romanos 10: 8, donde tampoco se da a entender explícitamente que se tenga que hacer una oración para ser salvo. Por otra parte, la oración de Fe ha remplazado paulatinamente uno de los ritos que si están establecidos en la palabra: el bautismo.

“Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.  Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?  Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”
Hechos 2: 37 - 38

En este pasaje Pedro después de predicar indujo a la gente al bautismo una vez ésta se había arrepentido, no los invito a pasar al frente y a repetir una pequeña oración. Unos versículos mas adelante dice que 3 mil personas fueron añadidas ese día después de bautizarse:

“ Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.”
Hechos de los Apóstoles 2: 41

El bautismo

El bautismo es finalmente la culminación de la obra de un evangelista, es el verdadero anhelo de quien ha predicado el evangelio: llevar a los nuevos creyentes al bautismo. Pero de la misma manera que en la oración de Fe, el bautismo es meramente un acto religioso si no se ha comprendido el evangelio.

­Una vez, ya después de haber comprendido nuestra posición delante de Dios y profundamente arrepentidos, solo nos queda preguntarnos ¿Qué haremos?[1] Y la respuesta es: solo nos queda nacer del agua y del Espíritu. Para entender este asunto, debemos saber que hay dos tipos de bautismo mencionados en la palabra: El bautismo de Juan el bautista y el bautismo de Jesús.

Hay que entender que el bautismo que predicaba Juan y el que enseñaban los apóstoles[2] era un poco diferente al que se enseñó después, porque el Señor no había muerto y resucitado, este bautismo solo preparaba las sendas, pero luego el bautismo debía ser en nombre del Señor Jesucristo para ser identificados con su muerte y resurrección.

El Bautismo de Juan

Juan tenía una función específica que cumplir antes que el Señor fuera manifestado y era “enderezar las sendas”[3]; esto es, predicar el arrepentimiento y perdón de pecados. Veamos:

“Y él fue por toda la región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados…”
Lucas 3: 3

El bautismo de Juan consiste en la inmersión en agua del nuevo creyente, y su función es concedernos el perdón de los pecados cometidos anteriormente, un niño no puede ser bautizado porque no tiene conciencia de lo bueno y lo malo y por lo tanto no ha cometido pecado, el bautismo es el momento cuando Cristo toma el lugar que nos correspondía y somos sepultados juntamente con él en su muerte:

“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”
2 Corintios 5: 21
 
 Para entender este pasaje, hay que leerlo de esta manera:  “Al que no conoció pecado (ósea a Jesucristo), por nosotros (el Padre) lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”. Esto quiere decir que Jesús, quien nunca cometió pecado y fue justo y recto delante de Dios, tomo el lugar que nos correspondía a nosotros para que fuéramos justificados; es decir que el tomo nuestro lugar de pecadores y nosotros tomamos el suyo como si nunca hubiéramos pecado, ¿no es esto maravilloso? ¿Que nuestros pecados no sean tomados en cuenta? ¿Qué alguien que jamás pecó, lleve en su propia carne nuestro castigo?


“Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.”
Romanos 6: 4

Éste es el bautismo, ser sepultados con Cristo y nacer en una vida nueva, es el sello de la Fe, nuestra plena identificación con quien llevó nuestro pecados en la cruz[4], quien intercede ante el Padre a nuestro favor[5], quien nos salvara en el día del juicio y nos dirá: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo[6].

¿Que es nacer en una vida nueva? Es la vida que solo produce un legítimo arrepentimiento, por eso dijo Juan El bautista: “Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento” (mateo 3: 8) y ¿en que consisten estos frutos de arrepentimiento? Dice la escritura:

“Y la gente le preguntaba (a Juan el Bautista), diciendo: Entonces, ¿qué haremos?[7] Y respondiendo, les dijo: El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo. Vinieron también unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: Maestro, ¿qué haremos?  El les dijo: No exijáis más de lo que os está ordenado. También le preguntaron unos soldados, diciendo: Y nosotros, ¿qué haremos? Y les dijo: No hagáis extorsión a nadie, ni calumniéis; y contentaos con vuestro salario.” 
Lucas 3: 10: 14

Un legítimo arrepentimiento solo produce un cambió de vida, una verdadera conversión un agradecimiento profundo con quién te ha perdonado como veíamos en la parábola de los dos deudores, un amor verdadero. El bautismo sincero debe ir acompañado de un cambio de vida.

 “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” 

Marcos 3:16

En este pasaje, en propias palabras del Señor Jesús nos da a entender que para el creyente es un requisito ser bautizado. El bautismo debe ser inmediato, una iglesia que exige un curso para bautizarse o que posterga el bautismo definitivamente no es un buen lugar para bautizarse. Y una iglesia que no se preocupa por el bautismo inmediato de sus seguidores, que puede esperar al siguiente encuentro o retiro espiritual confiados en una pequeña oración, es definitivamente una iglesia que no ha sido establecida en buenos fundamentos o los ha ido dejando pasar poco a poco.

No es necesario un lindo paisaje, ni una gran cena, ni hacer una gran fiesta,  es suficiente en una tina llena de agua donde pueda haber una inmersión. Hoy en día está muy de moda viajar hasta el rio Jordan a bautizarse, pero esto no es más que un acto religioso y de vanidad (no juzgo a quienes lo hacen si lo hacen sinceramente, pero definitivamente es un acto innecesario), lo importante no es en donde, lo importante es tomar la determinación de hacerlo. Como vemos en la conversión del Eunuco. 

“ Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó.” 

Hechos de los Apóstoles 8: 36 – 38[8]

Quiero llamar la atención a un detalle del pasaje de Marcos leído anteriormente.  El pasaje dice: El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.” No dice que el que no fuere bautizado no será salvo, solamente dice que el que no creyere. Lo que salva no es el Bautismo, es la Fe. El bautismo es un requisito para el creyente y una vez se ha recibido el evangelio debe bautizarse, pero hay una excepción para aquellas personas que creyeron pero no alcanzaron a bautizarse, por ejemplo cuando la persona que recibió el evangelio esta en un hospital, imposibilitada de salir o moverse. Hay que entender que estas son excepciones que no quebrantan la regla, pero que no son excusas para nosotros; en la biblia tenemos el caso de 4 hombres, que su Fe era tan grande que vieron la necesidad de quitar el techo para llevar a un paralitico para ser sanado[9]. Si esta gente fue capaz de quitar el techo, creo que no podremos excusarnos fácilmente, pero un hermano maduro comprenderá las razones que lo lleven a hacer una excepción.




[1] Hechos 2:37
[2] Juan 3: 22
[3] Mateo 3:3; Lucas 3: 4-6
[4] 1 Pedro 2:24
[5] 1 Juan 2:1
[6] Mateo 25: 34
[7] Hechos 2: 37
[8] Leer todo el contexto. Hechos: 8: 26-40
[9] Marcos 2: 1:12

sábado, 6 de octubre de 2012

Agradecimientos

Con el favor de Dios y gracias a Él ya hemos superado las 1000 vistas del blog desde que se creó en el mes de agosto. 

Espero que los vídeos, los escritos, las noticias y el canal de Youtube sean de su agrado y sobretodo que sean edificantes.

Hoy contamos ya con una nueva sección "problemas del evangelismo moderno" que espero nos ponga a todos a reflexionar sobre nuestra condición actual y que tipo de enseñanza estamos predicando. 

Por otro lado me interesan mucho los comentarios, sugerencias, temas que les hayan gustado, preguntas, en fin. Los pueden dejar abajo de cualquier publicación o me pueden escribir al siguiente correo:

lasdosimientes@gmail.com

y sera respondido cuanto antes.



Muchas bendiciones y gracias por su apoyo!

LA SALVACIÓN - 1



como el primer escrito de nuestra nueva sección me quedó un poco largo, he decidido subir "La salvación" en tres partes para hacer mas cómoda su lectura. recomiendo no leer las partes separadamente para evitar confusiones y malas interpretaciones. La segunda parte será publicada pronto! 


PROBLEMAS DEL EVANGELISMO MODERNO

1



LA SALVACIÓN



La mayor preocupación de las iglesias cristianas tradicionales hoy en día es conseguir la mayor cantidad de seguidores. El afán por lograr así el “crecimiento” de la iglesia ha llevado a que se ofrezca un evangelio alivianado, sin antecedentes bíblicos; que persuadan a la gente a la búsqueda de su satisfacción personal y a que poco a poco se pierdan las enseñanzas originales que están establecidas en los evangelios, al punto tal, que los fieles seguidores de estas iglesias pueden leer una y otra vez los mismos versículos y no darse cuenta de su error y quienes lo hacen generalmente son  censurados o etiquetados como rebeldes.

Uno de los puntos más básicos del evangelio es la salvación. Aún así, no es raro encontrarse con hermanos e incluso pastores que llevan años predicando y que no tienen claro este punto y su enseñanza esta ligeramente torcida.



El evangelio moderno

Hoy en día las iglesias usan varios anzuelos para atraer gente a sus puertas. Cosas como la música, los milagros, y promesas vacías de prosperidad, felicidad, consuelo y propósito hacen parte de éstas estrategias. De esta manera llegan muchas personas a la iglesia, pero pocos en realidad comprenden a cabalidad el evangelio, es como diría yo: llegan a Cristo “por las razones equivocadas”. En realidad no buscan a Dios, solo buscan los milagros, o el dinero, o la paz que les puede ofrecer la iglesia. Dios gira alrededor del hombre satisfaciendo sus deseos, pero el hombre no gira en torno a Dios, éstas estrategias son una base poco firme para los nuevos creyentes y son los primeros en alejarse al momento de ser probada su Fe (al no recibir lo que esperan), son la semilla que cayó en los pedregales[1], se van porque su evangelio no tiene raíz de donde fortalecerse y la única manera que persistan en los caminos de Dios es que las estrategias que usa la iglesia sean constantemente renovadas, pero igual sin profundidad de palabra.  

Por otro lado, el gozo y la paz, son frutos legítimos del Espíritu Santo[2], pero no es el motivo por el que buscamos a Cristo, ¿que pasaría si le predicamos acerca de la felicidad a una persona que tiene una buena familia, un buen trabajo producto de su educación, esfuerzo,  con buenos amigos y una vida placentera? Seguramente esta persona pensará que no necesita a Cristo, porque ella ya es feliz, no necesita alguien que lo haga feliz.

Cuando prediquemos a las demás personas nuestra Fe, es importante saber cuáles son las razones por las que deben correr a la gracia que es por medio de la obra redentora de el Señor Jesús. La gente que no entiende las razones de porque el hijo de Dios tuvo que ser sacrificado, es gente que menospreciara el evangelio. 

En la palabra tenemos 3 testimonios evangelistas. El primero es el de Juan el Bautista, el segundo es el de el propio Señor Jesús y el tercero es el de la iglesia primitiva, además de eso, podemos sumar el ministerio de Pablo que entra en muchos detalles acerca de lo que predicaron los 3 anteriores, pero no vamos a tratar en esta ocasión. Vamos a tomar algunos versos y mirar que factores comunes encontramos en éstos 3 testimonios.

Juan el Bautista:

“En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado.”
Mateo 3: 1-2

El Señor Jesús:

“Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio.
Marcos 1: 14-15

Los apóstoles:

“Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.  Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?  Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.”
Hechos  de los Apóstoles 2: 36-39

Los 3 evangelistas coinciden en la predicación del arrepentimiento, este es el verdadero llamado que nos están haciendo. Ninguno hacen llamado a la prosperidad, ni a la felicidad, y aunque Cristo hacía milagros, tampoco esta era la base de la predicación. Si nosotros no entendemos que por la gravedad de nuestro pecado estamos condenados a pasar la eternidad en el infierno, y ese es el motivo que llevó al Padre a tener que crucificar a su hijo; que no es nuestra comodidad, ni por promesas de una vida mejor, si no nuestra rebeldía, orgullo, ignorancia por lo que fue necesaria la muerte del rey del universo, si no comprendemos esto, vamos a ser como hijos mal criados, esperando las promesas, los dones, los ministerios y los milagros; pero nunca vamos a darnos cuenta cual es nuestra verdadera posición delante de Dios, que por nuestra culpa debemos estar destituidos de la gloria de Dios y que su mas fiel regalo fue habernos restituido con el Padre para siempre.

¿De qué he sido salvo?

Al ver él que muchos de los fariseos y de los saduceos venían a su bautismo, les decía: «¡Generación de víboras!, ¿quién os enseñó a huir de la ira venidera?...
Mateo 3: 7

¿A qué se refiere Juan cuando habla de la ira venidera? La advertencia sobre el santo juicio de Dios en el final de los tiempos es parte importante del mensaje del reino de los cielos que enseño Cristo y podremos verlo en varias de sus parábolas como la del trigo y la cizaña (Mateo 13: 24-30 y 36-43), La red (Mateo 13: 47-50), la fiesta de bodas (Mateo 22: 1-14) las vírgenes (Mateo 25: 1-13) los talentos (Mateo 25: 14-30) solo para citar algunas de las muchas parábolas que mencionan el juicio venidero.

También podemos citar tan solo uno de varios pasajes que menciona Cristo acerca del juicio:

“Cuando el hijo del hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con Él, entonces se sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de Él todas las naciones y apartará a unos de los otros, como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda.

Entonces el Rey dirá a los de su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo…

…Entonces también dirá a los de la izquierda: apartaos de mi, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles….

… e irán éstos al castigo eterno y los justos a la vida eterna.”

Mateo 25: 31- 46

Esta es una clara advertencia sobre el juicio eterno que ocurrirá en la venida del hijo del hombre, es decir, de nuestro Señor Jesucristo. Todos vamos a comparecer ante un juicio, y nadie será encontrado inocente ese día por causa de nuestro pecado, solo quien se arrepiente sinceramente y ha buscado refugio de la ira venidera en la preciosa sangre de Jesús.  



Los dos deudores

En la palabra tenemos un claro vestigio de una persona que recibe a Cristo arrepentida y otra que no. Veamos el ejemplo:

 Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa.  Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume.  Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. Entonces respondiendo Jesús, le dijo:  Simón, una cosa tengo que decirte.  Y él le dijo: Dí, Maestro. 

Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;  y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Dí, pues, ¿cuál de ellos le amará más?

Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado.  Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.  No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.  No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama. Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, vé en paz.
Lucas 7: 36-50

En este pasaje encontramos dos personajes. Uno es el fariseo (verso 36), que representa la autoridad religiosa de la época, un hombre que cumplía la ley, seguramente intachable y justo (en su propia opinión), que daba ofrenda y ayunaba. Y en contraste una mujer pecadora (v. 37), algunos estudiosos dicen que la expresión se refiere a una prostituta, un trabajo poco honroso y que nadie desearía tener.

Pero la reacción de ninguna de estas dos personas no es la que esperaríamos y mucho menos la del mesías. La mujer empieza a ungir los pies del maestro con perfume y lagrimas, y a enjugarlos con sus cabellos mientras los besaba (v. 37-38), mientras que el fariseo ni siquiera cumplió con las normas básicas de cortesía de la época (v. 44-46).  Aun así, el fariseo menosprecia a esta mujer y la considera de alguna manera inferior a él. (v. 39)

En ese momento Jesús conociendo los pensamientos del fariseo le narra una parábola (v. 40-43) donde hay dos deudores, uno debe mucho y el otro poco, pero los dos son perdonados, la pregunta es, ¿cuál de los dos ama más a quien perdono su deuda? La respuesta es a quien perdono mas obviamente.

La parábola era una imagen de aquella escena que estaban viviendo en ese momento, el fariseo era el hombre que debía poco y la mujer era el hombre que debía mucho, y el acreedor que les perdona a ambos es el Señor Jesús. La deuda no son más que los pecados que han cometido cada uno, de esta manera la mujer ha sido más pecadora que el fariseo, por tanto su deuda es mas grande. Y acá vienen las palabras de nuestro Señor:

“Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama.  Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados.” 

Lucas 7: 47 -48
Por eso también dice la escritura:

Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. No he venido a llamar a justos, sino a pecadores. 
Marcos 2: 17

¿Qué fue lo que motivo a la mujer pecadora, a traer el perfume, derramar sus lagrimas, besar los pies del  Señor y enjugarlos con sus cabellos? El arrepentimiento. La multitud de sus pecados la llevaron al arrepentimiento y esto fue motivo suficiente para postrarse ante Dios, porque ella tenía una gran deuda delante de Él y el tenía el poder de perdonarla. Eso es lo que pasa cuando una persona arrepentida se presenta ante Dios: derrama todo su ser, se aflige de corazón, recibe a Dios con toda la reverencia que se merece, no escatima en el precio, se humilla ante Él, se postra.

Por otro lado esto es lo que tenemos cuando una persona “invita” a Dios sin arrepentimiento: lo recibe como si nada, no le ofrece agua para sus pies, ni le da beso para saludar, para él es una persona más.

Por último, el evangelio no es excluyente de personas. No es necesario llevar una vida de pecador para amar mucho al Señor, no hay que estar en las drogas, ni ser asesino, ni violador; acá la cuestión no es ser pecador, es reconocerlo. El problema del fariseo no era ser pecador, era que no lo reconocía; seguramente él pensaba que ayunar y dar ofrenda era suficiente para ser parte del reino de Dios y que había guardado suficiente la ley como para no ir al infierno y que tal vez su deuda con Dios no era tan grande como la de la mujer. El problema no es ser justo, el problema es creerse justo, cuando sabemos que la palabra de Dios es clara:

“Como está escrito: No hay justo, ni aun uno;  No hay quien entienda. No hay quien busque a Dios.”

Romanos 3: 10-11


“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios…”

Romanos 3: 23

La razón más importante por la cual acudimos a la gracias de Cristo, es porque sencillamente estamos imposibilitados para acceder al reino de los cielos por el pecado, estamos destituidos de la gloria de Dios y somos hechos enemigos de él. Nadie puede cumplir la ley toda su vida, nadie puede considerarse justo delante de Dios, puede jactarse de su moral delante de los hombres y presumir ante sus amigos, pero nadie será llamado justo delante de Dios en el día del juicio; por eso quien se presente ante Dios debe hacerlo mediante la sangre de Cristo.

¿De que sirve tener una vida prospera, ser el hombre más sabio, más fuerte, más guapo, ser sanado de todas tus enfermedades si no te has reconciliado con Dios? Puedes obtener un milagro de Dios, pero no la vida eterna; como en el caso de los 10 leprosos, los 10 fueron sanados, pero solo uno fue salvo[3].




[1] Mateo 13: 5-6 La parábola del sembrador.
[2] Gálatas 5: 22
[3] Lucas 17: 11-19

viernes, 5 de octubre de 2012

PROBLEMAS DEL EVANGELISMO MODERNO - INTRODUCICIÓN



PROBLEMAS DEL EVANGELISMO MODERNO



INTRODUCICIÓN



La iglesia moderna se ha caracterizado por su afán en lograr cada vez la mayor cantidad de seguidores, en este afán ha integrado últimamente a la doctrina prácticas que poco a poco se convierten en tradiciones y en rituales. De esta manera llamamos a la iglesia tradicional o las iglesias cristianas tradiciones, las que se caracterizan por ciertas costumbres que se han adquirido con el tiempo, pero no siempre  lo tradicional corresponde a lo primitivo.

Muchas tradiciones apropiadas por la iglesia hasta el día de hoy, no aparecen compiladas en las practicas de lo que algunos han denominado “la iglesia primitiva” que es básicamente la iglesia a la que pertenecieron los primeros cristianos (entre ellos los apóstoles). Y así como muchas costumbres se han ido integrando a la práctica de la vida cristiana, también muchas otras se pierden con el tiempo; deformando poco a poco el mensaje original de Jesús y dificultando el trabajo del Espíritu Santo en el transcurso de la historia.

Son varios aspectos los que hay que desmitificar a la luz de la palabra. Asuntos como la salvación, la oración de Fe e incluso la misma lectura de la palabra, son temas que hay que considerar de nuevo desde una perspectiva más bíblica para entender cual fue realmente el mensaje de Cristo, sobre todo si se es un creyente interesado en entender la verdad de las escrituras,  le podrá interesar esta serie que he llamado “problemas del evangelismo moderno”. Como dice Pedro:

“…desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación…”

1Pedro 2: 2

Tal vez es momento que debamos poner una vez más el fundamento ya establecido y  fundar las iglesias en la verdad del evangelio, en las palabras certeras del Señor Jesucristo y no en vagas interpretaciones o métodos modernos. Tal vez ya no es momento de mirar hacia adelante, sino hacia atrás en la historia. 

domingo, 30 de septiembre de 2012

SIGNIFICADO DE LOS NOMBRES HASTA EL DILUVIO

Para complementar un poco el trabajo de nuestra Linea de tiempo, también incluyo en esta ocasión el significado de algunos de los nombres mencionados en la biblia, y podemos ver la relación que tienen con el texto.  La linea de tiempo puede ser descargada en el siguiente link:




SIGNIFICADO DE LOS NOMBRES HASTA EL DILUVIO



Adán: Nombre dado al primer hombre creado por Dios. La palabra hebrea aparece en el Antiguo Testamento más de 500 veces y casi siempre significa «hombre» o «ser humano» (Gn. 7:23; 9:5-6). Adán es el nombre común para indicar el primer progenitor del linaje humano. Muchos ven el origen de la etimología de esta palabra en el sumerio «Adan», o «mi Padre». Flavio Josefo dice que en la Antigüedad era común la opinión que hacía derivar el nombre de Adán de la palabra «rojo», aludiendo a la coloración de la piel y de acuerdo con la costumbre egipcia de poner en sus monumentos los hombres coloreados en rojo.

Eva: Nombre dado por Adán a su esposa después de la caída, y después que Dios hubiera hablado de la simiente de ella y de haberle dicho que con dolor daría a luz a los hijos. En hebreo, el nombre es «hawwãh», que significa «vida», por cuanto «ella era madre de todos los vivientes» (Gn. 3:20; 4:1)

Abel: Exhalación o Aliento, Efímero, Prado, Vanidad.


Descendientes de Caín

Caín: obrero, artesano, adquisición, Herrero. Quien forjo su propia arma.

Enoc:  iniciado, consagrado. Hijo de Caín, y nombre de la ciudad fundada por Caín, a la que dio el nombre de su hijo (Gn. 4:17).

Irad: Asno Salvaje, Dragón.

Mehujael:  Quien proclama a Dios, Herido por Dios.

Metusael: Quien demanda su muerte, quien busca su muerte.

Lamec: Pobre, Hecho de baja condición

Ada: Tiene un significado incierto, variando las opiniones entre «placer», «compostura» o «belleza». Una de las dos esposas de Lamec, madre de Jabal y Jubal (Gn. 4:19, 20, 23).

Zila: Sombra, Hormigueo en el oído

Jabal: Quien se desliza lejos, brote, líder. 

Jubal: El que corre, Trompeta. Padre de los que habitan en tiendas.

Naama: Placentera, delicia; refiriéndose a la belleza por fuerza, a la belleza exterior. Esta mujer fue llamada así porque usaba cosméticos extravagantes.

Tubal Cain: artesano, o también forjador. Hijo de Lamec (descendiente de Caín), fue el iniciador de la metalurgia del cobre y del hierro (Gn. 4:22). Según ciertos mitologistas, fue en torno a esta figura histórica que creció el mito de Vulcano.



Descendientes de Set

Set: Puesto en lugar de, sustitución.

Enós: Hombre, Mortal, Desesperado, Olvidadizo, Enfermo, Frágil. Se dice que desde esta generación los hombres empezaron a invocar con desprecio el nombre de Dios y por eso se comenzó a considerar frágil la raza humana.

Cainán: Dueño, Comprador, Herrero.

Mahalael: La alabanza a Dios, Dios es esplendor.

Jared:  Gobernante, Imponente, Bajando. Desde este momento empezaron a bajar los custodios a la Tierra, es decir los ángeles que cayeron.

Enoc: «iniciado, consagrado» Hijo de Jared, engendró a Matusalén. Vivió 365 años y anduvo con Dios. Enoc es el único de la genealogía antediluviana del que no se dice «y murió». Esto fue debido a que «le llevó Dios» (Gn. 5:18-24). Fue «traspuesto para no ver muerte» (He. 11:5; Eclo. 44:16; 49:14). Una profecía de Enoc, que anunciaba el justo juicio de Dios contra los impíos, ha sido incorporada en Jud. 14, 15. Las palabras de esta profecía se hallan también en el libro apócrifo judío de Enoc, aunque manipuladas.

Matusalem: No es claro el significado del nombre Matusalén, sin embargo, algunos eruditos han llegado a la conclusión de que podría ser: “cuando él muera, será enviado”.

Si se hace una cuenta matemática, es posible llegar a la conclusión de que Matusalén murió el año que ocurrió el diluvio. La Biblia no indica si murió durante el diluvio o antes del diluvio. Si verdaderamente el significado del nombre de Matusalén es “cuando él muera, será enviado”, el nacimiento de Matusalén pudo ser una profecía que recibió su padre Enoc. Hay que recordar que según otros pasajes (Judas 14), Enoc fue un profeta, por lo que no es extraño que el nombre que puso a su hijo fuera para anunciar que en 969 años vendría el diluvio que arrasó con el mundo de aquella época.

Lamec: Pobre, Hecho de baja condición, lamento. En esta generación la maldad se había incrementado a causa de los ángeles caídos y estaba en su peor momento.

Noe: Reposo, Consolación, Descanso, Tranquilidad. Sintió Dios y la tierra descanso después que arrancó la maldad de la Tierra que habían sembrado los ángeles caídos y se consoló Dios en Noé, quien preservó la raza humana. 

Set: «renombrado».

Cam:  «tostado, moreno».

Jafet: Engrandecimiento, Rubio, El que persuade. 

Linea de tiempo hasta Abraham

Descargue acá una nueva versión de la linea de tiempo



La vez pasada en la siguiente publicación ofrecíamos una linea del tiempo hasta el diluvio:

http://lasdosimientes.blogspot.com/2012/09/linea-de-tiempo-hasta-el-diluvio.html

Pero con el favor de Dios hemos podido hacer una segunda versión hasta Abraham y esperamos seguir mejorandola con el tiempo.

Para su estudio recomendamos descargarla en el botón que dice Download y estudiarla directamente desde el archivo de Ecxel. 



Que el Señor les bendiga.